jueves, 2 de septiembre de 2010

El gol no fue chiripa

Atentos a este gol de Roberto Carlos. Era el minuto 21 de un partido entre Brasil y la selección francesa en el Torneo de Francia 1997 jugado el día 3 de junio en el estadio Gerland de Lyon. Está considerado, a decir de los expertos, el mejor tiro libre de todos los tiempos:



En el vídeo hay tres tomas distintas del lanzamiento. En la última se aprecia perfectamente cómo el balón sale del pie de Roberto Carlos hacia el córner pero la trayectoria se curva de tal manera que hace diana tras acariciar, como dicen los cronistas deportivos, el poste derecho. El portero francés, Fabien Barthez, no trata de detener la pelota creyendo que va claramente fuera.
Desde entonces, no sólo se ha considerado este gol como el mejor libre directo, sino uno de los más "suertudos". Sin embargo, un equipo de físicos de la École Polytechnique de Palaiseau ha demostrado que las leyes de la física demuestran que el gol no fue chiripa. Variando la velocidad y el giro de pelotas de plástico a través del agua han comprobado que el efecto Magnus, causado por la diferente velocidad de la capa de aire en contacto con el balón que gira, es el responsable de tan portentosa trayectoria. El delantero brasileño lo logró golpeando el balón en el sitio exacto con la intensidad requerida. Ya solo era necesario que la distancia que debía recorrer el esférico (otra vez el lenguaje balompédico, ya ves) fuera lo sufientemente larga como para que el efecto Magnus se manifestara.
(Fuente)

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