lunes, 12 de agosto de 2013

Mujer, no tires tu sangre menstrual

¿Te deshaces de compresas y tampones usados? ¿Tiras por el retrete el contenido de la copa menstrual? Quizá te estás equivocando, mujer. Es lo que se deduce de esta publicación del Facebook de Feministas ácidas:

"¿Habéis probado a no tirar vuestra sangre menstrual, sino a regar la tierra con ella?"
Impresionante, ¿a que sí? Pues la impresión crece conforme se leen los comentarios; esta es una captura de los primeros de ellos; os recomiendo que leáis más:


La sangre menstrual, un estupendo fertilizante orgánico que cumple todos los requisitos de la agricultura ecológica según la legislación europea, como por ejemplo:

"La producción ecológica debe respetar los sistemas y ciclos naturales. La producción sostenible se debe alcanzar, en la medida de lo posible, mediante procesos de producción biológicos y mecánicos, a través de la producción vinculada a la tierra".

¿Y acaso la menstruación no forma parte de un sistema, de un ciclo natural? ¿Qué más biológico que vincular a la tierra el vertido femenino por excelencia, tan ligado a la fertilidad? Por supuesto que la sangre menstrual nunca va a ser la solución para la fertilización de los campos, ni va a paliar el hambre en el mundo (me refiero a utilizada como abono, no consumida directamente, cuidado). Pero no importa, porque lo de exprimir la regla hasta estos extremos es algo esencialmente espiritual, muy en la línea New Age que siempre está detrás de lo natural,  a ver qué os habías pensado. Unos comentarios más abajo nos ofrecen leer un enlace de Portal Terraluz titulado Sembrar tu Luna para sanar el linaje femenino (qué bonito, lo de "tu Luna"), que no tiene desperdicio. Ahí va una selección de fragmentos (los errores, copiados tal cual):

"Cuando la mujer se encuentra en Tiempo de Luna está conectada con el misterio de lo femenino y con la Madre Tierra".
"El vientre con el pulsar uterino se conecta con el pulsar del corazón en nuestro pecho; juntos e integrados generan en el Cinturón Pélvico recuperación de las memorias y así la alquimia del amor creativo es".
"El ofrendar nuestra sangre es un ritual de consciencia espiritual, por lo que antes de poder llevar acabo tu propio ritual es preciso deshacernos de tabúes arraigados, de ascos e ideas negativas hacia nuestro cuerpo y nuestra sangre que sólo bloquean la salida de la Diosa y la aceptación natural hacia nuestro hermoso cuerpo de mujer".
"Sembrar nuestra Sangre Menstrual es sanarnos y sanar la relación con nuestro linaje femenino, reconciliarnos con nuestra madre, abuelas, nuestras ancestras y las de todas las mujeres de la humanidad... Es sanarnos para limpiar el camino de nuestras hijas, nietas y futuras generaciones, de tabúes e ideas negativas en torno a nuestra Sangre".

Ante creencias tan peculiares como estas poco vale la razón, así que voy a evitar los comentarios. Por cierto, hablando de comentarios, el enlace que aparece en la segunda captura ("porqué recoger nuestra sangre menstrual") va más allá de fertilizar la tierra a golpe de regla. En este, además de "abonar las plantas (frutales, ornamentales, comestibles)", la autora nos propone, tachán tachán:

"Dar volumen y brillo al pelo" y ¿por qué no? hacer con el sagrado vertido un estupenda "mascarilla facial impurezas".

Lo dicho, me ahorro los comentarios.
(Gracias, Santiago)


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