viernes, 26 de noviembre de 2010

Sistemas materiales, ¿verdadero o falso?

En uno de mis exámenes:

-¿Verdadero o falso? Si un sistema material es homogéneo en los tres estados de agregación, se trata de una disolución.
-Falso. Se trata de una congregación.

-¿Verdadero o falso? Para separar los elementos de un compuesto se requieren métodos físicos de separación.
-Falso. Se requieren métodos científicos.
-Falso. Se requieren métodos psíquicos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Histeria!

histeria
Hoy, día contra la violencia machista, me apetece comentar una palabra que tiene un cierto tufillo machista: histeria. Así la define el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española:
histeria.
Del fr. hystérie, y este del gr. ὑστέρα, matriz, víscera de la pelvis).
1. f. Med. Enfermedad nerviosa, crónica, más frecuente en la mujer que en el hombre, caracterizada por gran variedad de síntomas, principalmente funcionales, y a veces por ataques convulsivos.
2. f. Estado pasajero de excitación nerviosa producido a consecuencia de una situación anómala.
~ colectiva.
1. f. Comportamiento irracional de un grupo o multitud producto de una excitación
.

(El mismo origen que la palabra histeria tiene histerectomía, la extirpación total o parcial del útero o matriz).
Es evidente que la histeria es una situación poco deseable, pues los comportamientos histéricos no suelen ser los más adecuados; digamos que lo contrario sería mantener la sangre fría. Es evidente también, a la vista de la definición de la RAE (esta institución no tiene ninguna culpa de la etimología de la palabra, si acaso de señalar que es "más frecuente en la mujer", lo que habría que ver) que es, como os decía, una palabra machista. Mucho más que otras que han provocado polémicas: aún resuena el cachondeo que se produjo cuando la entonces ministra de Igualdad, Bibiana Aído, soltó aquello de "los miembros y las miembras de la comisión", en una comparecencia en el parlamento.
En fin, dado que todos (y todas) podemos caer víctimas de esa enfermedad caracterizada por gran variedad de síntomas, quizás habría sido más conveniente que la palabrita en cuestión surgiera de un órgano presente en todos los seres humanos, sin distinción de sexo, que no de género. Así, en lugar de histeria diríamos, un suponer, esplenia, hepatia, cardia, gastria o renia, si ese órgano común del que "surge" la enfermedad fuera el bazo, el hígado, el corazón, el estómago o el riñón, y no el útero.
(La imagen la saqué de over the rainvow. Y que nadie se me lance al cuello porque en ella hay una mujer; simplemente me pareció una imagen simpática).

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El striptease del centollo

Sin palabras:




EMBED-Monster Crab Exits Shell - Watch more free videos

Actualizo: Jesús Espí, Entomoblog, ya había visto el vídeo antes que yo, y lo comenta más detalladamente. Y cierto, no es un centollo, sino un cangrejo araña japonés (Macrocheira kaempferi), el mayor de los cangrejos.

martes, 23 de noviembre de 2010

La célula, vista como nunca antes

Un cabello humano tiene un grosor de entre 60.000 y 120.000 nanómetros, nm (1 nm = 10-9 m, una milmillonésima de metro). El microscopio con el que se ha obtenido esta imagen de una célula tiene una resolución que le permite captar imágenes tridimensionales de objetos de tan sólo 30 nm. Hay microscopios con mejor resolución, pero exigen mucho trabajo. Con ellos, los ya clásicos microscopios electrónicos, la célula debe ser "loncheada" muy finamente para poder captar las imágenes, proceso que lleva varios días. Sin embargo este sistema, la nanotomografía de rayos X, permite capturar la célula entera. Ha sido desarrolado por un equipo de investigadores del Helmholtz-Zentrum, en Berlín.


La imagen, de una célula de adenocarcinoma de ratón, muestra con una calidad sin precedentes el núcleo con su doble membrana, el nucleolo (Nu) y los canales internos del núcleo (NMC).
(Vía boingboing)

lunes, 22 de noviembre de 2010

A vueltas con las vacunas

Supongo que uno de los efectos propios del inexorable ir celebrando cumpleaños es el de caer, cada vez más a menudo, víctima de la nostalgia. Muchos son los recuerdos que vamos atesorando en el disco duro de la materia gris, recuerdos que de vez en cuando afloran a la pantalla de la evocación en forma de virtuales (y sin duda distorsionados) cortometrajes con sus personajes, conversaciones, olores, escenarios… que, como las golondrinas de Bécquer, no volverán.
Entre esas imágenes del ayer tengo de todas, claro está. Como la de alguno de mis hermanos sembrado de motitas rojas, protestando por la fiebre y el picor, mientras lo auscultaba Don José María Barrios, un doctor que a pesar de su menuda figura se me antojaba impresionante con su maletín de cuero, traje impecable y aspecto severo. No valía la pena, visto desde ahora, librarse del colegio por un motivo tan fastidioso como el sarampión, certeramente diagnosticado por Don José María. Eran otros tiempos: por aquellos años todavía no se vacunaba contra la enfermedad.
Pocos años más tarde, cuando a ninguno de los cuatro nos hacía ya ninguna falta, pues habíamos sido galardonados con la inmunidad de la forma más dolorosa, se puso en marcha la campaña de vacunación contra el sarampión, en forma de la conocida triple vírica, que protege además de la rubeola y las paperas. Un importantísimo avance médico, pues esta enfermedad, que una vez puesta en marcha no tiene tratamiento, no siempre cursa con final feliz. Demasiado a menudo aparecen complicaciones, como la ulceración de las córneas, que puede conducir a la ceguera; o neumonía y encefalitis, que pueden terminar definitivamente con el enfermo. Gracias a la vacunación todo apuntaba a que antes o después la humanidad se iba a librar para siempre del sarampión, ya que jugamos con la ventaja de que el virus se ceba exclusivamente con nuestra especie.
vacuna triple vírica Sin embargo… a algún imbécil le dio por sugerir que había una estrecha relación entre el autismo y la triple vírica, lo que jamás ha podido ser demostrado, aunque esto no parece tener importancia para determinados sectores. A raíz de esta y otras informaciones alarmistas comenzaron a gestarse grupos contrarios a las campañas de vacunación; en nuestro país existe la Liga para la Libertad de Vacunación, que se presenta como “una asociación plural de ciudadanos (profesionales y usuarios de la sanidad), preocupados por la rigidez e indiscriminación de los programas vacunales (sic)”. Sí, habéis leído bien: entre ellos hay sanitarios. Claro que esto último no sorprende al ver el tipo de sanitarios que son: en el mismo documento piden a la administración, entre otras cosas pero en primer lugar “que la oferta médica pública, como ya sucede en otros países europeos, incluya diferentes opciones para el cuidado de la salud: naturismo, homeopatía, etc.” Con los alternativos de la salud hemos topado.
Seguramente influidos por tan malas influencias, perdonad la redundancia, algunos andaluces decidieron no vacunar a sus hijos, lo que ha causado un brote de sarampión que cuando escribo estas líneas afecta a 36 personas, la mayoría niños. Como se trata de una enfermedad muy contagiosa y estos padres no han contestado a los reiterados requerimientos que se les ha hecho sobre la necesidad de la vacunación (que incomprensiblemente no es obligatoria), la delegación de la Consejería de salud en Granada no ha tenido otra opción que poner el caso en conocimiento de la justicia. Veremos si el juez toma, en beneficio de la salud pública, la decisión más correcta.
Hay una cosa que todo el mundo debería tener clara: si algo funciona, puede hacerlo mal (¿adivinan por qué la homeopatía no tiene efectos secundarios?). Es un riesgo que debemos valorar y asumir, lo mismo cuando subimos a un avión que cuando enchufamos un taladro o cuando vacunamos a nuestros hijos. Es cierto que en algunos casos (afortunadamente en una proporción muy pequeña) las vacunas producen unos efectos secundarios que pueden llegar a ser realmente graves. Pero, insisto, debemos correr el riesgo porque la alternativa a la vacunación es la no vacunación, y sus consecuencias son muchísimo más graves. Todavía hoy el sarampión es la primera causa de muerte infantil prevenible por vacunación y responsable de más de un millón de muertos al año. Lo que os cuento supone, y robo la frase a la Liga arriba citada, “una información libre, contrastada y crítica sobre las vacunas y las consecuencias que provoca (sic)”. Salud.

viernes, 19 de noviembre de 2010

¿A qué velocidad debemos ir? La solución

Aquí va la solución a la entrada ¿A qué velocidad debemos ir?


velocimetro

Recorremos el primer kilómetro a 15 km/h. Como tiempo = espacio/velocidad, hemos empleado 1/15 horas en recorrerlo; esto es, 4 minutos.
Nos podemos plantear en cuánto tiempo deberíamos recorrer los dos kilómetros para que la velocidad promedio sea de 40 km/h. Usando la misma ecuación vemos que ese tiempo debería ser 2/40 horas; o lo que es lo mismo, 3 minutos.
Ahora bien, ya hemos consumido 4 minutos en recorrer el primer kilómetro, por lo que deberíamos recorrer el kilómetro que nos falta en un tiempo negativo de - 1 minuto. Vamos, que teníamos que haber finalizado el viaje un minuto antes.

Solución: es imposible alcanzar la velocidad promedio de 40 km/h. Y no, la respuesta no era 65 km/h.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Olympus BioScapes 2010: el podio

Por octavo año, la popular marca de equipos ópticos Olympus organiza la Olympus BioScapes, un concurso internacional de microfotografía de temática científica. Estas son las tres obras ganadoras:


En tercera posición, James Nicholson, del Laboratorio Marino Fort Johnson, Charleston, USA.
Imagen: coral solitario, Fungia sp. Técnica: epifluorescencia sin filtro, luz reflejada.



En segundo lugar, Thomas Deerink, de La Universidad de San Diego, California, USA.
Imagen: Hipocampo de rata. Técnica: multifotón.



Y el vencedor, Igor Siwanowicz, del Instituto Max Planck, Munich, Alemania.
Imagen: sección frontal de los ojos del opilión, Phalangium opilio. Técnica: Confocal.

No le falta razón a Osamu Joji, vicepresidente de Olimpus America, cuando afirma:

"Las imágenes de microscopía suponen un vínculo extraordinario entre la ciencia y el arte".

El resto de imágenes (todas muy bonitas) las tenéis en la galería de BioScapes.

martes, 16 de noviembre de 2010

¿A qué velocidad debemos ir?

velocidad
Este es un problema de física (elemental) que me encanta, y que pongo desde hace unos años a mis alumnos de Física de 4º. Si eres uno de ellos, por favor no des la respuesta en los comentarios; puedes dejar alguna pista, en todo caso. Lo mismo ruego a quien sepa la respuesta. De todas formas, si os parece, publico la solución muy pronto. Ahí va:

Viajamos en nuestro coche desde la ciudad A hasta la ciudad B, separadas dos kilómetros. Recorremos el primer kilómetro con una velocidad constante de 15 km/h. ¿Qué velocidad constante debemos llevar el segundo kilómetro para conseguir que el viaje se haya recorrido a la velocidad media de 40 km/h?