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lunes, 2 de abril de 2018

Que yo sepa, en Navarra el Sol no se pone por el este.

Según se deduce de este fragmento de La fábrica de las sombras, de Ibon Martín, algo raro pasa con el Sol en el norte de mi Navarra si de verdad se pone por el este.

Eso, o se trata de un error:


lunes, 28 de agosto de 2017

Un libro que hay que Abrir en caso de apocalipsis

Abrir en caso de apocalipsis

(Es de 2015 pero en mi caso es una de esas lecturas que han ido quedando olvidadas y, oye, ahora que lo he leído, como me ha encantado, os cuento de qué va).

Lewis Dartnell se pone en el caso hipotético de que una catástrofe ha aniquilado a casi toda la humanidad. Los supervivientes, escasos, no disponen, como es obvio, ni del conocimiento ni de los recursos para conseguir el nivel de desarrollo científico-tecnológico actual, así que les entrega este libro como un apoyo imprescindible para no tener que empezar de cero, desde un nuevo paleolítico.

Por supuesto, tras el desastre se puede aprovechar la información contenida en los libros (internet estaría muerto, claro) que hayan sobrevivido, pero aun así, Dartnell señala:

"La más absurda de las pesadillas sería la de  una sociedad postapocalíptica que descubre unos cuantos libros amarillentos y quebradizos, y, creyendo que contienen la sabiduría científica de los antiguos, trata de aplicar la homeopatía para frenar una plaga o la astrología para prever las cosechas".

Así que se pone manos a la obra y, sugiriendo aprovechar aquello de lo que se dispone (como plásticos y metales en las ciudades devastadas) y recomendando olvidar lo que ya no hay (petróleo fácilmente disponible) da algunas pautas para llegar a un desarrollo aceptable en agricultura, vestido, industria química, construcción, medicina, energía, transporte, comunicación, medida del tiempo y localización en la superficie terrestre.

El último capítulo es, a mi entender, el mayor acierto del libro: muestra en unas pinceladas en qué consiste el método científico, el mayor de los inventos de la humanidad.

Y como soy un tiquismiquis que no me puedo callar ante el error (y asumiendo que yo soy un experto en cometerlos, me voy a permitir señalar el que hay en este fragmento en que el autor nos da la receta del barómetro de mercurio, el de Torricelli:

"Dicho barómetro puede construirse utilizando cualquier tubo de vidrio, y la elegancia de tal sistema consiste en que resulta naturalmente independiente del diámetro del tubo empleado (con tal de que este sea constante a lo largo de toda su longitud)".

Pues no, no es imprescindible que el diámetro sea constante en toda la longitud del tubo. La presión del mercurio, que equilibra la atmosférica, depende de la altura que alcanza y en nada influye la forma del tubo, y al principio fundamental de la hidrostática me remito.

En fin, esperemos que no sea necesario aplicar los estupendos consejos de este libro, que no solo hay que abrir en caso de apocalipsis sino que os aconsejo que leáis si queréis saber un montón de cosas básicas sobre el mundo que nos rodea y sobre la historia de los avances científicos y tecnológicos. Una delicia.

jueves, 6 de abril de 2017

La pérdida del mundo natural.

Mary Roach
"La gente no puede imaginarse cuánto echaría de menos el mundo natural si llegara a perderlo. He leído sobre tripulantes de submarinos que suelen ir a la sala del sonar para escuchar las canciones de las ballenas y los sonidos de las colonias de camarones. Los capitanes de submarino gratifican con la 'libertad de periscopio', una oportunidad para observar nubes, aves y costas y recordar que el mundo natural todavía sigue ahí.

Una vez conocí a un hombre que me dijo que después de aterrizar en Christchurch, Nueva Zelanda, tras pasar el invierno en una estación científica en el Polo Sur, pasó junto a sus compañeros un par de días simplemente paseando y mirando con deleite flores y árboles. En una ocasión, uno de ellos vio a una mujer con un cochecito. '¡Un bebé!', gritó, y todos corrieron a verlo. La mujer salió huyendo.


No hay un ambiente más estéril y antinatural que el espacio. Astronautas que no estaban antes interesados en la jardinería pasan horas atendiendo invernaderos experimentales. 'Nos encantan', decía el cosmonauta Vladislav Volkov de las pequeñas plantas de lino con las que convivían en la Salyut 1, la primera estación espacial soviética.


En órbita aún es posible mirar por la ventanilla y ver el mundo natural. En una misión a Marte, una vez que los astronautas pierdan de vista la Tierra no verán nada al otro lado de la ventanilla. 'Estarás bañado por una luz solar permanente, así que no verás ninguna estrella', me explicó el astronauta Andy Thomas. 'Todo lo que verás es negro".



Mary Roach

lunes, 16 de enero de 2017

El vídeo reseña de Javier Santaolalla sobre 'Más ciencia para Nicolás'

Seguro que conocéis a Javier Santaolalla (hace poco os contaba mis impresiones sobre su libro El bosón de Higgs no te va a hacer la cama), uno de los divulgadores científicos más en forma de nuestro país: fundador y miembro de Big Van científicos sobre ruedas, reportero en el Telecienciario de El Mundo, responsable de los canales youtuberos Date un Vlog y Date un Voltio...

Todo un honor que este monstruo (de la divulgación, decía) haga esta reseña de mi último libro, Más ciencia para Nicolás. A su manera, que es una gozada:


Lo podéis encontrar en:

lunes, 14 de noviembre de 2016

El bosón de Higgs no te va a hacer la cama, física de nivel para todo el mundo


Además de que nos cuenta la física más actual de manera comprensible, Javier Santaolalla, uno de los rostros del estupendo equipo divulgativo de Big Van, lo hace de una forma divertida. Como lo oís, ¡física divertida!

Para que os hagáis una idea, el primer capítulo, que a modo de introducción hace un repaso por la historia de la física, comienza en Mileto, con Tales de ídem, y termina en Ginebra, donde Javier nos presenta el CERN. Pues bien, este viaje temporal lo hace acompañado de unos personajes que no es habitual que aparezcan en un libro serio de física: Picachu, Frodo Bolsón, Luke Skywalker... Claro, es que no es un libro serio, os decía. De hecho a lo largo de la lectura nos encontramos con cantantes, futbolistas, presentadores friquis de la tele, videojuegos...

Pues en ese plan, todo el libro. El modelo estándar de la física de partículas con el que se pretende alcanzar la teoría del todo o la mecánica cuántica llegan a ser comprensibles, o al menos a mí me lo parece. Cosa rara, según la cita del gran Feynman: "Si usted piensa que entiende la mecánica cuántica entonces usted no entiende la mecánica cuántica". Javier, ¿qué me has hecho?

Una vez metido en faena, el libro destripa la Teoría de la relatividad de Einstein para presentarnos a Dirac, el padre de la mecánica cuántica relativista y quien predijo la existencia de la antimateria. Aquí Javier nos explica en qué consiste el efecto del campo de Higgs metiendo a Piqué en una fiesta abarrotada.

Javier ha tenido una buena idea al organizar su repaso por el mundo de la física intercalando hacia la mitad del libro un capítulo más relajado, dedicado a nuestro vecindario, con un montón de datos interesantes sobre los cuerpos del Sistema Solar, de la Vía Láctea, y de sus alrededores, y con las técnicas que nos han permitido calcular las distancias en el Universo.

¿Más cosas? En este plan tan del estilo de los Big Van, el libro te enseña un montón sobre agujeros negros y lo que le rodea, como la radiación de Hawking o el proceso de Penrose, el origen y evolución del Universo, la materia y la energía oscuras, la antimateria, que no es materia oscura (y que utilizamos, como en la tomografía por emisión de positrones, una técnica de diagnóstico) pero que no parece abundar mucho (¿dónde está si cuando se crea una partícula se crea su antipartícula? ¿por qué existe un universo de materia? ¿por qué se creó esta en exceso?) En más de una ocasión se nos resalta lo poco que sabemos. Fijaos que solo comprendemos un 5% de lo que está hecho el Universo:

"En tan solo dos mil años de ciencia y pensamiento hemos pasado de ser el centro de un pequeño universo en el que todo giraba a nuestro alrededor, a ser una pequeña excepción en una recóndita esquina de un cosmos enorme, frío y aparentemente muy solitario. Y la frustrante sensación que tenemos continuamente es que cuanto más sabemos, más nos queda por saber".

No se os ocurra no leerlo, malandrines.

El bosón de Higgs no te va a hacer la cama: La física como nunca te la han contado.
Javier Santaolalla
LA ESFERA DE LOS LIBROS, S.L. 2016
372 páginas
ISBN: 978-84-9060-772-5

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Me entrevistan en Radio Euskadi sobre Más ciencia para Nicolás


El jueves pasado Eva Caballero, la voz de La mecánica del caracol, de Radio Euskadi, tuvo la osadía de entrevistarme para que hablara sobre mi Más ciencia para Nicolás. Ahí os la pongo, por si queréis oír mis desvaríos al respecto. Pinchando en la imagen accedéis a la web del programa donde está la entrevista. Yo voy en primer lugar:


Mis tres libros en la web de Editorial Laetoli, ya si eso:

jueves, 31 de marzo de 2016

He venido aquí a hablar de mi libro

En concreto del último que he publicado, Más ciencia para Nicolás:


En la agencia EFE, Noemí Gómez me hizo una estupenda entrevista que se publicó con el título Carlos Chordá (biólogo): el pensamiento crítico, la mejor vacuna contra las pseudociencias, que además ha aparecido en varios periódicos nacionales.

Y aquí estoy, de protagonista, en un vídeo de Ahora Zona Media, un medio de mi tierra:


jueves, 7 de enero de 2016

Ya a la venta Más ciencia para Nicolás; introducción y entrevista



Por fin ha salido de la imprenta mi tercer libro, Más ciencia para Nicolás, del que solo puedo decir que espero que lo leáis y que os guste. Y que lo recomendéis. Y que lo regaléis...
Para ir abriendo boca, ahí va la introducción:

"Querido Nicolás:

Diez años han trascurrido ya, cómo pasa la vida, de nuestro Ciencia para Nicolás, y he pensado que es un buen momento para retomar el contacto. Yo sigo en lo mío, de profesor de ciencias de Secundaria en los Escolapios de Tafalla, tratando de demostrar a la gente joven como tú, además de los contenidos propios de biología, geología, física y química, faltaría más, en qué consiste la ciencia, esa actividad humana que, y cito nuestro primer libro, nos proporciona una forma de pensar racional, que modifica nuestro mundo a pasos agigantados y que, además, es bella.


Entonces te comentaba que no era mi intención divulgar conocimientos científicos. En esta ocasión, ya ves tú, me ha apetecido hacerlo. Verás que lo que te cuento es una minúscula selección de lo que a comienzos del tercer milenio hemos llegado a saber sobre nosotros, presuntuosos homínidos (aunque con algo de razón, ¡qué caramba!), sobre las especies que nos acompañan en nuestro planeta, sobre el universo… Selección que encontrarás en los capítulos 7, 8 y 9, titulados respectivamente “La materia”, “La vida maravillosa” y “Nosotros los humanos”.


Pero eso es sólo una parte de lo que te quiero contar. No voy a dejar a un lado, tampoco ahora, el hecho de que la ciencia no sólo debe entenderse como el conjunto de conocimientos adquiridos con ella, sino que se trata del mejor método —qué digo el mejor, el único del que disponemos— para averiguar cómo es el mundo que nos rodea y tratar de descifrar la naturaleza. Con la mayor certeza posible, pero asumiendo con humildad que dicha certeza no es absoluta, como bien sabes. Por supuesto, estaría de más volver a contarte en qué consiste el método científico o volver a darte la tabarra con las unidades o con las diferentes formas de obtener y organizar los datos, y cómo con ellos se puede llegar a establecer las leyes científicas, así que no lo haré.


Te contaré cosas sobre la ciencia, pero sin olvidar en ningún momento que la inspiración la he obtenido casi siempre durante las clases. Por eso encontrarás en el capítulo 1, bajo el título “¿Demasiado difícil?”, una serie de reflexiones sobre la presunta dificultad (a lo mejor me he pasado con lo de presunta, pero tampoco es para tanto) de las materias científicas, sobre lo acertado del método científico o sobre lo que, gracias a la ciencia, podremos llegar a descubrir o todo lo contrario... Insisto: han sido adolescentes como tú quienes me han obligado a reflexionar sobre la manera en que os entra la ciencia en vuestras cabezas. Así que aprovecho la ocasión para mostrar mi más sincero agradecimiento a todos los chicos y chicas a los que el destino ha puesto en mis clases desde hace ya un par de decenios. Estoy absolutamente convencido de que sin su constante estímulo yo sería menos sabio o, mejor dicho, más ignorante. Sin ellos, ni el libro que ahora tienes en tus manos, ni Ciencia para Nicolás, se habrían escrito nunca.


Por supuesto, como no hay ciencia sin sociedad, y me atrevería a decir que viceversa, y como por desgracia ambos no siempre forman un matrimonio bien avenido, la mayor parte del libro que tienes en tus manos —el eje vertebrador, por así decir— es la relación entre la ciencia y la sociedad, que somos todos. El capítulo 2, “Cosas de la sociedad”, es el más específicamente destinado a este objetivo. La mayor parte de lo que en él encontrarás, por no decir todo, son opiniones personales y como tales deberías leerlas. Si estás de acuerdo, estupendo; si no es así, estupendo también. Estás en todo tu derecho, faltaría más.


Se me ocurrió escribir el capítulo 3, “Lo he leído en el periódico”, un día que estaba haciendo limpieza en los cajones. Encontré una vieja carpeta de cartón azul que hacía mucho tiempo que no veía. En ella había un puñado de recortes de periódicos y revistas en los que había encontrado algún error relativo a la ciencia. Algunos de esos errores, junto con otros más recientes, los destripo en este capítulo; por supuesto, quien está equivocado puedo ser yo y en todos los casos asumo la responsabilidad. De cualquier manera, te invito a que leas este capítulo con la finalidad de aprender de los errores pero, sobre todo, de comprobar que el tratamiento que los medios de comunicación hacen de las cuestiones científicas es, desgraciadamente y sin ánimo de generalizar, bastante poco cuidadoso.


Como me conoces bien, sabes que una de mis obsesiones es denunciar, aunque sólo escribiendo sobre ello, las charlatanerías, los engaños, los robos a mano armada que, bajo la pretensión científica, esconden las pseudociencias. En la mayor parte de los casos, para más inri y para sonrojo de los poderes públicos, estas son legales o habitan en el limbo de la alegalidad. Claro que encontrar una cara colorada entre la clase dirigente, por esta o por cualquier otra metedura de pata, es algo más esquivo que el caldero de oro al final del arco iris...


En el capítulo 5, “Ni medicinas ni alternativas”, podrás leer algunas historias cuyos protagonistas han sido puestos en su sillón con el voto ciudadano. En este capítulo tiene un lugar destacado la homeopatía, posiblemente la más extendida de las pseudomedicinas, con esa lamentable pátina de respetabilidad que le otorgan los colegios de médicos y farmacéuticos, su ubicuidad en las farmacias e incluso el respaldo de algunas universidades. Lo que me sigue pareciendo increíble, ya que comparte con el resto de las mal llamadas terapias alternativas su absoluto desprecio por los conocimientos actuales y su fundamento puramente mágico. Además de las pseudomedicinas, hay otras pseudociencias y no puedo evitar denunciarlas en el capítulo 6, “Más charlatanerías”, donde repaso algunas de ellas, como el creacionismo, la astrología o ciertas ideas delirantes del movimiento de la Nueva Era.


El capítulo 10, que cierra el libro, es “Sin ciencia no hay cultura”. Ya sé que en Ciencia para Nicolás saqué el tema a relucir, pero me vas a permitir que lo diga todavía más alto: ¡SIN CIENCIA NO HAY CULTURA! Todavía hay muchos que presumen, craso error, de su cultura a la vez que dicen, como si se tratase de un valor añadido, que, como son “de letras”, no tienen por qué saber gran cosa de ciencias… Para ir abriendo boca y para que compruebes que no exagero, comienzo el capítulo haciendo un breve análisis de un libro superventas que trata precisamente de la cultura, de “todo lo que hay que saber”.


Conforme leas Más ciencia para Nicolás te irás dando cuenta de que en todos los capítulos podría haberte hablado de muchas otras cosas: por supuesto, la selección de los temas que trato es completamente personal y bien podría haber sido distinta. También el enfoque que de ellos hago es personal, como no podía ser de otra manera. De todas formas, si con esta selección consigo mantener tu curiosidad hacia la ciencia y sus implicaciones, mi objetivo está conseguido.


Por cierto, hacia la mitad del libro he querido intercalar un capítulo que viene a ser una especie de recreo, por si se te hacía pesada la lectura; va de errores pero quiero que quede impregnado de cariño. A nadie nos gusta equivocarnos, y supongo que tú no serás una excepción. Incluso nos duele más, en muchas ocasiones, tener que reconocer que hemos cometido un error que el error en sí mismo. Somos humanos, Nicolás, y nadie es perfecto... Este capítulo 4, “Mis exámenes”, trata de errores que he ido coleccionando durante muchos años conforme corregía exámenes de ciencias de mis clases. Quizá pienses que qué morro tengo al poner errores ajenos y no los propios, y te doy toda la razón; pongamos que mis errores, aun siendo más graves, son sin lugar a dudas menos divertidos que los que he copiado para el capítulo. Y pongamos que yo también soy humano...


Por supuesto, no se trata de hacer burla de nadie, ni mucho menos. Ya en Ciencia para Nicolás añadí una muy breve selección de disparates de examen y parece que arrancó alguna sonrisa, así que he pensado que bien podemos ampliarla en este libro. Con un doble objetivo: el primero, arrancarte una sonrisa, otra vez, y el segundo, que de paso recuerdes algunas cosas que has visto en tus clases.


Tengo que señalar que, por unificar la manera de presentar tan pintorescas respuestas, he puesto delante de ellas unas preguntas que no son necesariamente iguales a las que aparecían en los exámenes. En general se trataba de preguntas más largas, lo mismo que las respuestas. Estas también son un fragmento de ellas, pero las he mantenido completamente literales (con la salvedad de las correcciones ortográficas pertinentes).


No esperes que te diga en qué se equivocaron quienes contestaron esas perlas porque la cosa pierde todo su encanto. Sería algo así como explicar un chiste. Y además, confío en que no lo necesites. De cualquier manera, si alguna respuesta no te parece desafortunada, toca ponerse a repasar. O mejor no, toma este capítulo como un rato de relajación.


Casi se me olvida. Aunque las respuestas no son mías sino de mis alumnos —de una pequeña parte de ellos, eso sí—, debo admitir que yo y sólo yo soy el principal responsable de ellas. Qué digo responsable: culpable. Así que, a pesar de lo que te he dicho algo más arriba, los errores que aparecen en este capítulo (los de los demás capítulos también) son mis errores.


Espero que disfrutes de Más ciencia para Nicolás.


Un abrazo".


Además os pongo un podcast en el que Marta Echeverría, presentadora del programa 'Hoy empieza todo' de Radio 3, Serafín Senosiain, alma mater de Laetoli y este servidor charlamos sobre Más ciencia para Nicolás y sobre la Editorial Laetoli. La primera entrevista sobre mi tercer libro:



Ya a la venta en las mejores librerías y en la web de Editorial Laetoli.

martes, 24 de noviembre de 2015

Más ciencia para Nicolás, pronto en las mejores librerías

Ya está en el horno, y está previsto que las próximas navidades tengáis la oportunidad de comprar un ejemplar de mi último libro, de la mano de la Editorial Laetoli, con un estupendo no-prólogo de Inés Rodríguez Hidalgo y en coedición con la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Como adelanto, la portada de Más ciencia para Nicolás:


miércoles, 30 de julio de 2014

Vender mierda, un arte muy rentable


El 5 de octubre de 2013, a las seis de la tarde, Fernando Cervera y Mariano Colantes impartieron una conferencia en la XIII Feria Esotérica y Alternativa de Madrid. En ella dieron a conocer una nueva terapia alternativa, el fecomagnetismo, que consiste en diluir mierda según los principios de la homeopatía para después aplicarla según los principios del biomagnetismo.
Quienes conocen la gran variedad existente de estas falsas medicinas no tendrán ningún problema en creer en la existencia del fecomagnetismo, tanto si forman parte del bando de los crédulos como si son de la minoría crítica y escéptica con este tipo de timomedicinas. Al fin y al cabo, todas ellas se basan en cosas tan estúpidas como el fecomagnetismo.
Lo bueno del caso es que Cervera y Colantes son unos científicos que se habían infiltrado en el deliratne mundo de las medicinas alternativas, y su participación el la Feria (que se celebra dos veces al año en un espacio público recorrido a diario por miles de personas, ahí es nada) era el momento culminante de un experimento que había empezado casi tres años antes, a raíz de una consulta que recibieron en la web tubiologia.com sobre el biomagnetismo. Tal y como cuenta Cervera en el introducción de El arte de vender mierda, ese fue el punto de partida para inventar una nueva estafa pseudomédica, el fecomagnetismo. Eso sí, tuvieron mucho cuidado en evitar que nadie sufriera con su creación ningún perjuicio ni económico ni de salud.
En el libro se nos cuenta el proceso de diseño y lanzamiento del fecomagnetismo, que como cualquier terapia tenía que tener un padre fundador: optaron por un tal Hugh Nielsen, y la elección del nombre tiene su aquel, como veréis al leer el libro.
La génesis del fecomagnetismo permitió a sus creadores comprobar la absoluta falta de escrúpulos de quienes, desde el lado de las mal llamadas medicinas complementarias y alternativas, viven a costa de despreciar la salud humana. Porque en todos los casos de acercamiento a estos sinvergüenzas, en ningún momento pidieron la más mínima prueba de la eficacia de la mierda embotellada; del dinero no pudieron decir lo mismo.
¿Y cómo es posible que los políticos, especialmente los del Ministerio de Salud no hagan nada contra esta gentuza? Pues lo es, y Cervera lo explica perfectamente en El arte de vender mierda: cuestión de ignorancia científica.
En fin, un libro que se lee de un tirón, y que -como suele pasar con este tipo de publicaciones- solo tiene un defecto, y ojalá me equivoque: al final, casi todo el mundo que lo va a leer formará parte de la minoría de los que ya sabemos de qué va la cosa. Así que los de este bando ya sabemos qué podemos hacer: pasar un ejemplar a ese amigo, a ese cuñao que es usuario habitual de alguna pseudomedicina. Tampoco estaría de más que mi amigo Serafín, el alma de Editorial Laetoli, enviara algún ejemplar al Ministerio de Salud.
Por cierto, y para que conste, este es el tratamiento habitual que los informativos de rtve, la tele de todos, dan a la feria de Atocha; debajo, la ficha del libro:


El arte de vender mierda
El fecomagnetismo, la homeopatía y otras estafas
Fernando Cervera
Prólogo de Javier Armentia
ISBN 9788492422760
Colección Libros abiertos, 18
128 páginas
En la web de Editorial Laetoli

jueves, 10 de julio de 2014

Neurozapping, conocer el cerebro a través de las series de la tele

No es este el primer libro que reseño de José Ramón Alonso. Ya os hablé por este blog sobre La nariz de Charles Darwin y otras historias de la neurociencia, que es un libro para disfrutar; al enlace os remito.
José Ramón es biólogo (hay quien dice que la biología no es un área, sino una hectárea), y su campo de investigación es la plasticidad neuronal; además es director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León, así que nos encontramos con una de las personas que más saben sobre el cerebro en España. Pero eso no es todo: le encanta contarnos cosas sobre el cerebro y sabe hacerlo de forma que se entienda, lo que se me antoja que no debe ser nada fácil.
En Neurozzaping Alonso aprovecha 21 series de televisión, conocidas por todos, como excusa para dejarnos, otra vez con la boca abierta. Que el cerebro es una cosa muy complicada...
Por ejemplo, The Big Bang Theory. ¿Quién de vosotros no la ha visto? ¿Y quién es el personaje principal? Exacto: Sheldon Cooper, con su impresionante colección de rarezas. Aquí tenemos el primer capítulo, donde en un puñado de páginas, y analizando al inefable personaje, Alonso nos destripa algunas de las peculiaridades de las personas afectadas por el síndrome de Asperger, trastorno con el que los guionistas de la genial serie han caraterizado a Sheldon.
El resto de los capítulos siguen la misma línea: una serie, una peculiaridad del asiento de la mente: Los Simpson y el síndrome de Tourette, Mad Men y el donjuanismo, House y la mentira, Malcolm y los niños superdotados...
Como os decía, divulgación divertida sobre la mente que, personalmente, no he terminado. De momento me he leído los capítulos que se basan en las series que he visto; las pocas que todavía no, ya ves, me propongo verlas antes de atacar los capítulos correspondientes. Vosotros lo leéis como os plazca, pero hacedme caso: leedlo, que os va a encantar.

Neurozapping. Aprende sobre el cerebro viendo la televisión.
Ed. Laetoli
Colección Las dos culturas, 22
169 páginas
ISBN: 9788492422739
En Editorial Laetoli

martes, 24 de junio de 2014

Comer sin miedo, leer sin miedo


A estas alturas pocos de vosotros no habréis oído hablar de José Miguel Mulet, profesor de biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia. No por su labor profesional, sino por su faceta de divulgador, sobre todo del campo a que dedica sus trabajos de investigación, la mejora genética de vegetales. Y lo hace sin pelos en la lengua, lo que le ha conducido a ser muy popular entre los círculos antitransgénicos, esa gente que se opone a ellos no desde argumentos científicos (aunque aseguren que sí), sino desde posturas ideológicas, a pesar de que oponerse a algo porque sí no suele ser muy buena idea. Como muestra, su charla en Amazings Bilbao 2011, evento en el que los que estuvimos recordamos como uno de los momentos cumbre aquel en el que Mulet se zampa un tomate transgénico. O su libro Los productos naturales ¡vaya timo!
Comer sin miedo es su segundo libro, esta vez dedicado, como pone en la portada, a desmontar los "mitos, falacias y mentiras sobre la alimentación en el siglo XXI". Y no deja títere con cabeza. Se atreve con todo. Incluso se atreve a decir cómo se hace una paella auténtica, lo que personalmente me ha dolido. Como si fuera un dogma de fe, asegura que el pimiento es un ingrediente para turistas. ¡Pero hombredediós, si mi abuela Dolores, valenciana de Burriana, de la que aprendí a hacer nuestro plato más internacional siempre ponía pimiento verde! En lo del chorizo, espárragos y tal, en eso acierta, por supuesto.
Si acaso es esta la única pega (no te me enfades, José Miguel; tampoco me ha dolido tanto) que puedo sacar de su Comer sin miedo, que además de ser muy riguroso en sus argumentos, con abundantes citas a pie de página, es muy divertido. Claro que esto no es ninguna sorpresa para quien conoce al autor. Como nuestra, un botón:

"Parece que en toda la historia de la humanidad no ha habido ningún caso de la abuela que cocinara mal. Además, esto debe ser algún efecto genético que los científicos todavía no han descifrado. Hay madres que pueden preparar mejunjes infumables que nos obligan a comer como lentejas o espinacas, pero en el momento en que esa madre es abuela es como si del cielo bajara una lengua de fuego pentecostal y le regalara un título de máster chef por ciencia infusa".

El libro comienza con un capítulo, "Y esto de comer, ¿para qué sirve?", en el que nos cuenta la biología relacionada con los procesos de la nutrición. Ya desde ahí, Mulet en estado puro: la falacia de la alimentación natural y ecológica, los procesos químicos que hay en la cocina, las alarmistas campañas sobre los peligrosísimos venenos que hay en la comida -como los denostados conservantes-, las dietas... Todo esto y mucho más se puede ver a través de la lupa que Mulet (y cuánto sabe, el muy puñetero) nos pone en las manos en forma de libro. Un libro que, podéis creerme, lo vais a disfrutar. Salvo que estés convencido por los bocazas de Greenpeace y similares de que el progreso nos conduce a la extinción. Si te cuentas entre ellos, posiblemente no te vas a atrever a leerlo; a nadie le gusta que critiquen sus creencias; a pesar de todo te recomiendo que lo intentes. Será un ejercicio mental saludable. Todos los demás lo podéis leer sin miedo.

Comer sin miedo
J. M. Mulet
ISBN: 978-84-233-4756-8
Ediciones Destino, 2014

lunes, 2 de junio de 2014

Los libros de autoayuda ¡vaya timo!

El pasado viernes estuve en la Plaza del Castillo de Pamplona, ese magnífico salón de estar de la capital Navarra, donde se está celebrando la XIII Feria del Libro. Hacía pocos días que había terminado de leer Los libros de autoayuda ¡vaya timo!, así que me fijé especialmente en los títulos expuestos. No me sorprendió encontrar que una parte importante de ellos fueran libros de ese género tan de moda desde hace unos años, el de la autoayuda. El autor de este excelente ensayo, Eparquio Delgado, lo comienza sugiriendo al lector a que entre en la librería más cercana, donde casi con total seguridad va a encontrar, entre las novedades, "algunos de esos libros que suelen formar parte del género de autoayuda,  donde autores de todo tipo nos ofrecen sus fórmulas para conseguir la felicidad, el bienestar, la solución a problemas psicológicos o económicos y el desarrollo personal, aunque no sepamos exactamente qué significa esto".
Eparquio analiza exhaustivamente los contenidos de los libros de autoayuda, un cajón de sastre de consejos muy variados, pero que a pesar de ello tienen mucho en común. Y lo que tienen no es nada bueno, nos advierte. Por ejemplo, que no hay pruebas concluyentes de que sean eficaces, a pesar de que mucha gente afirma eso de que "a mí me funciona". En este sentido, su presunta eficacia es pariente de la de las pseudomedicinas, ya que se conjugan fenómenos que van desde el efecto placebo hasta la regresión a la media, pasando por la falsa relación causa-efecto. También como con estas, no es en absoluto recomendable tratar de solucionar un problema, sea afectivo, económico, de salud... -todo lo que nos importa y que puede irnos mal tiene remedio para los gurús de la autoayuda- sin contar con la ayuda de un profesional. Como tampoco es bueno que, entre otras cosas, haga del paciente su propio sanador. Peor aún: a pesar del buen rollito que transmiten, estos libros se apoyan en la premisa de que quien tiene problemas es siempre culpable de ellos. Al fin y al cabo, si la actitud positiva es lo que los soluciona, ¿no es menos cierto que son generados por una mala actitud ante la vida?
Eparquio es psicólogo, pero por encima de todo es un enamorado del pensamiento crítico. Militante en Izquierda Unida, no tuvo ningún reparo en presentar en la X Asamblea General de esta coalición una Resolución de rechazo a la homeopatía y el resto de terapias pseudocientíficas, con el argumento de que la sanidad debe fundamentarse en el método científico y en la evidencia. Este gesto (la resolución fue finalmente aprobada, tras un intenso debate) le hizo merecedor del premio Mario Bohoslavsky 2013, que concede ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, organización a la que el abajo firmante se honra en pertenecer. Aquí aparece después de que se aprobara su resolución; debajo, la ficha de su libro:



Los libros de autoayuda ¡vaya timo!

Eparquio Delgado

Colección ¡Vaya timo!, 22
163 páginas
ISBN: 978-84-92422-69-2

En las mejores librerías y en la página web de Editorial Laetoli.

viernes, 28 de marzo de 2014

El diseño inteligente ¡vaya timo!



El diseño inteligente ¡vaya timo! es un excelente libro escrito por Ismael Pérez Férnandez, autor de los estupendos blogs Homínidos, de divulgación científica, y El superpoder de la filosofía, que como su propio nombre indica versa sobre filosofía... y superhéroes. Un hombre sabio Ismael, y no lo digo porque seamos buenos amigos, una relación que me honra.
Conviene que empiece aclarando el título, pues lo de 'diseño inteligente' es probable que os remita a esa variante refinada del creacionismo que niega el evolucionismo científico. En este ensayo, escrito en segunda persona a su sobrina Lidia, Ismael argumenta sólidamente contra la pretensión de que el universo ha sido creado específicamente para el surgimiento de la humanidad. Lo que se conoce como 'principio antrópico', vamos. Pero a ver quién es el guapo de poner esos palabros en el título de un libro.
El libro comienza con una revisión histórica de dicho principio antrópico, y la cosa viene de lejos, no vayáis a creer. Quizá el defensor más famoso de un universo de diseño es Paley, aquel que comentaba que si al encontrar un reloj deducimos, por su complejidad, que alguien ha tenido que diseñarlo, lo mismo sucede al contemplar la complejidad y el encaje de la naturaleza. Una de las historias con que Ismael nos sumerge en el debate.
A partir de aquí el libro es sobre todo, un tratado de cosmología, que a pesar de lo que pudiera parecer es de una lectura muy accesible. Evidentemente es necesario comprender la historia y estructura del universo -incluso las hipótesis más recientes y atrevidas- si queremos apreciar la validez de los argumentos de quienes defienden el principio antrópico y de quienes, como Ismael, opinan que no hay la más mínima prueba de ello.
Uno de los capítulos más reveladores es el que trata del "ajuste fino", esa sugerente observación que viene a decir que hay un montón de constantes físicas que, si tuvieran un valor diferente, incluso muy ligeramente diferente, darían lugar a un universo completamente distinto, no apto para la aparición de la vida. Pero si queréis saber más sobre el universo -y los multiversos-, el ajuste fino, el big bang, los agujeros negros, la energía oscura... y la importancia de la ciencia para poder conocer todas esas cosas, mejor os hacéis con un ejemplar.
Por cierto, un buen aperitivo para su lectura pueden ser estas reflexiones de Neil deGrasse Tyson (sí, otra vez). Debajo del vídeo la ficha del libro:



El diseño inteligente ¡vaya timo!
Ismael Pérez Fernández
Editorial Laetoli
Pamplona, 2013
Colección ¡Vaya timo!, 20
142 páginas
ISBN: 9-788492-422616

El diseño inteligente ¡vaya timo! es el número veinte de la colección ¡vaya timo! de la que se ha dicho cosas como estas:
"La colección más crítica" (Muy Interesante).
"Una invitación a reflexionar" (Babelia).
"Excelente colección" (Mario Bunge).
"Una serie valiente y necesaria que no retrocede a la hora de meterse en aguas turbulentas, no solo turbias, y de plantear debates que comprometen rutinas mentales sacrosantas" (Fernando Savater).

martes, 4 de febrero de 2014

El error del pavo inglés


El error del pavo inglés. Menudo título, ¿verdad? Seguramente estaréis pensando que se trata de un libro  de humor, y os estaréis equivocando. A pesar de que está salpicado de buenas dosis de humor, como tiene que ser, es un libro de divulgación científica. Entonces... ¡sobre etología!, será vuestra nueva apuesta (ya, no la de todos, sólo la de aquellos que sepáis qué es la etología: el estudio del comportamiento animal en su medio). Error, de nuevo. O quizá no, porque el gran Antonio José Osuna, aka BioTay, ha escrito un libro sobre el comportamiento humano, más en concreto sobre la mente, sobre la forma que tenemos de vernos a nosotros mismos. Humano, decía, y por tanto animal, pues uno de los objetivos del libro es ponernos la zancadilla para que caigamos de ese pedestal -o escalera de cristal, como bien señala BioTay- del que tan difícil se nos hace bajar. De la pretensión de que entre nuestra especie y las demás hay diferencias insalvables. El estudio de lo que son capaces de hacer nuestros parientes cercanos los primates, pero también cetáceos o aves nos demuestra que esa forma de pensar es un error como el del pavo inglés.
El subtítulo del libro -“un pavo real enamorado nos regala las respuestas que siempre hemos estado buscando”- nos da las pistas al contenido de la obra: a partir de un episodio en que un pavo real macho quedó prendado de una gasolinera en Inglaterra, BioTay nos sumerge en nuestra propia mente. La manera en como captamos el mundo -que no coincide con la manera como es el mundo, lo que nos parece no deja de ser nuestra propia percepción-; la vida, tan difícil de definir; la conciencia; nuestro encaje entre el resto de los animales...
Un ensayo apasionante sobre nosotros, sobre la especie humana pero fundamentalmente sobre el individuo humano. Sobre la naturaleza más íntima del soberbio Homo sapiens, del que dice:

"Ahora sabemos que somos animales, que nuestra preciosa escalera de cristal era ficticia".

Un libro de divulgación imprescindible, del que además de su "tema principal" aprenderéis mucho más, pues BioTay es un cicerone al que le encanta llevarte al destino dando un rodeo, para mostrarte un montón de cosas fascinantes que aparentemente, pero solo aparentemente nada tienen que ver con la mente humana. Para disfrutar.

El error del pavo inglés
Antonio José Osuna Mascaró
Editorial Universidad de Granada
270 páginas
ISBN: 8433853732 ISBN-13: 9788433853738

jueves, 2 de enero de 2014

Pseudociencia e ideología, de Mario Bunge

Uno de los filósofos vivos más destacados es el argentino Mario Bunge, nacido en Buenos Aires en 1919. De entre su dilatada biografía, y al margen de su obra escrita, quizá lo más llamativo sea que con solo 19 años fundó la Universidad Obrera Argentina que duró hasta que la dictadura militar decidió terminar con ella en 1943.


Bunge es un intelectual imprescindible, un humanista englobado en el realismo científico, azote de las posturas que atacan al racionalismo, desde el psicoanálisis y la homeopatía a doctrinas filósoficas como el existencialismo. Sus más de cincuenta libros giran en torno a la filosofía de la ciencia y a la lucha contra las ideologías alejadas del rigor metodológico.
La pamplonesa Editorial Laetoli, cuyo objetivo es "editar libros que formen con el tiempo un amplio fondo editorial, con especial hincapié en la divulgación científica, el pensamiento crítico y la reivindicación de la Ilustración" nos presenta la Biblioteca Bunge, en la que se están publicando los libros descatalogados, agotados y no traducidos del filósofo.


Uno de ellos es Pseudociencia e ideología, publicado por primera vez en 1985, cuya primera parte dedica a analizar qué es lo que se entiende por ciencia y por tecnología, para continuar con sus falsificaciones: psudociencias y pseudotecnologías, analizando algunas de ellas, como la parapsicología y el psicoanálisis. El siguiente apartado lo dedica a repasar algunas ideologías, sin olvidarse de ideologías políticas como el marxismo (al que reprocha haberse quedado anclado en el pasado, por lo que no tiene ya ninguna validez; con estas palabras termina su análisis: "Quien no ha pasado por el marxismo no ha llegado al siglo XIX, pero quien se ha quedado en el marxismo no ha llegado al XX").
La parte final del libro la dedica al presente y futuro de la ciencia y de la técnica, sin olvidar la relación entre estas actividades y "los males de nuestro tiempo" o a los modelos de desarrollo, alertando del peligro de no alimentar continuamente la investigación científica, lo que puede conducir a una nueva Edad Media ("La ciencia y la tecnología serán lo que decidamos que sean"). En definitiva, Bunge nos alerta de que #sinciencianohayfuturo.
En esta última parte hace una interesante revisión de los límites de la ciencia (físicos, biológicos, sociales), de la que os selecciono este fragmento:
"La ciencia moderna, que apenas tiene cuatro siglos, ha sido creada por cerebros que inicialmente (durante la infancia) tuvieron esencialmente la misma organización neuronal que los cerebros que inventaban mitos. Lo que hace el hombre está condicionado no sólo por lo que puede hacer, sino también por lo que cree y lo que decide hacer. Si decide fabricar mitos, porque cree en ellos, lo logra; si decide producir conocimiento científico o tecnológico, también lo logra. De modo que, en lugar de lamentar nuestras limitaciones biológicas, celebremos nuestras habilidades y decidamos hacer un buen uso de ellas".

Mario Bunge
Pseudociencia e ideología
320 páginas
ISBN 9-788492-422630
Editorial Laetoli
Pamplona 2013

viernes, 20 de septiembre de 2013

Biotecnología en el menú

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Si es que el común de los mortales oye la palabra transgénico y se pone a temblar de miedo... y no es de extrañar. Porque gracias a las campañas de organizaciones tan mediáticas como Greenpeace casi todo lo que se oye sobre estos organismos es que son malos, muuuy malos. En todos los aspectos: son malos para la salud, son malos para el medio ambiente, son malos para los agricultores, son malos para la economía mundial... y si lo dice Greenpeace, esa estupenda oenegé, por algo será. Todos conocemos el viejo dicho de "cuando el río suena, agua lleva". Ahí va un vídeo de una manifestación celebrada en Madrid en 2010, convocada, además de por Greenpeace España, por un montón de organizaciones muy variopintas, entre otras (según la fuente del vídeo), Cáritas Española, Acción Solidaria, Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Fundación Emaus, Jóvenes Rurales Cristianos, Universidad Rural Paulo Freire, Confederación Española de Madres y Padres del Alumnado (CEAPA) o el Consejo de la Juventud de España.
Casi nada.


Por eso es conveniente conocer el punto de vista que se tiene desde el lado contrario. Y digo contrario porque José María Seguí, biólogo y biotecnólogo, no se anda por las ramas en un libro que se empeña en poner los puntos sobre las íes en el debate transgénico, en concreto en lo que a cultivos transgénicos se refiere.

"Este libro no es objetivo y tiene un claro sesgo, pues contradice muchas de las ideas instaladas en nuestra sociedad. Soy consciente de ello y asumo el reto de ir contracorriente".

Y comienza explicando qué es una planta transgénica, no vaya a ser que alguien que opina que un transgénico es un ser demoníaco no sepa qué significa que un organismo es transgénico (nótese aquí la ironía y la mala leche).
Tras analizar la opinión mayoritaria de la sociedad, José María trata de explicar que la percepción está muy distorsionada, y no le tiembla el pulso al denunciar las maniobras de los lobbies antitransgénicos, de los que podríamos decir que mienten no se ajustan fielmente a la verdad. Lo contrario de lo que hace el autor, sólidamente apoyado en datos científicos respaldados por una impresionante bibliografía.
A partir de aquí plantea, como es lógico, la necesidad de que la información sea veraz, requisito imprescindible para que se tomen las decisiones correctas. Porque como bien señala el autor,

"Tienes derecho a decidir. Tienes derecho a poder optar a cultivarlos y a consumirlos si lo consideras oportuno. Y también tienes derecho a no consumirlos si no quieres. Pero que no te engañen".

Evidentemente, sin conocimiento no hay libertad.

Biotecnología en el menú
(Manual de supervivencia en el debate transgénico)
José María Seguí Simarro
ISBN: 978-84-370-9003-0
 226 páginas
Publicaciones Universidad de Valencia

jueves, 22 de agosto de 2013

La física de Star Trek

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Pensaba que no haber visto ni un capítulo de la serie Star Trek iba a ser un problema para disfrutar de La física de Star Trek, de Editorial Laetoli. Y hombre, es verdad que se le puede sacar más jugo si eres un apasionado de la serie (un treki, que dicen ellos), pero es que el autor es nada menos que Lawrence Kraus, cuyo libro Historia de un átomo ya os recomendé hace un tiempo.
El título puede hacer pensar que el libro se dedica a buscar las meteduras de pata "físicas" en Star Trek. Sin embargo, Kraus utiliza la serie como pretexto para hablar de física de alto nivel en un estilo muy accesible: el principio de inercia, los viajes en el tiempo o a velocidades aparentemente superlumínicas, el espacio curvo y sus agujeros de gusano, la teletransportación,la obtención de energía a partir de antimateria...
El autor no solo nos muestra la teoría que subyace tras conceptos tan aparentemente imposibles como la teletransportación, sino que se permite el lujo de calcular, por ejemplo, cuánta energía y cuánta cantidad de información intervendría para transportar mediante este exótico medio a un adulto promedio; nos lo cuenta en el capítulo Átomos o bits (¿qué esperabais, que os destripara el argumento dándoos el resultado?)
Por supuesto, un divulgador como Krauss no puede dejar pasar la ocasión para incluir su visión sobre la física de la que dice, al contrario de lo que muchos (como el filósofo Thomas Kuhn) creen:

"La física no progresa por revoluciones que suprimen todo lo que había antes, sino más bien por evoluciones que aprovechan lo mejor de lo que ya se comprende. Las leyes de Newton seguirán siendo tan ciertas dentro de un millón de años como lo son hoy, sin importar lo que descubramos en las fronteras de la ciencia. Si dejamos caer una pelota en la Tierra, siempre caerá".

La física de Star Trek
Lawrence Krauss
Introducción de Stephen Hawking
Editorial Laetoli, Pamplona, 2012
Colección Las dos culturas, 20
232 páginas
ISBN: 9788492422562

sábado, 15 de junio de 2013

La nariz de Charles Darwin...

... y otras historias de la neurociencia. Ese es el curioso título del último libro de José Ramón Alonso, recién salido del horno.


Un libro muy agradable de leer, uno de esos que si fuera un menú sería un menú largo y estrecho, pero de los buenos. A lo largo de sus 36 capítulos nos encontramos con 36 historias -casi todas ellas con un protagonista humano- que aparentemente nada tienen que ver la una con la otra, salvo por el detalle de que todas giran en torno a sucesos que nos han ido permitiendo conocer poco a poco el software del cerebro, la herramienta con la que tratamos de averiguar qué hay fuera de nosotros (si es que hay algo, con permiso de Platón) y qué puñetas somos cuando miramos en nuestro interior.
Una delicia, como digo, pues en sus algo menos de cuatrocientas páginas nos encontramos con personas que están convencidas de que han muerto (padecen el síndrome de Cotard) y que incluso se están descomponiendo; la modestia y el rigor que ponía Aloysius Alzheimer en su trabajo sobre la terrible enfermedad que lleva su nombre, la relación que hay entre la enfermedad de las vacas locas y el canibalismo ritual que hasta hace no mucho tiempo se practicaba en Nueva Guinea; la historia del hombre que despertó tras diecinueve años en coma; algunos trucos que te ofrece la neurociencia si quieres enamorar a quien te ha enamorado; cómo Otto Loewi descubrió la transmisión química de los impulsos nerviosos gracias a un sueño que no lograba atrapar; las ventajas del altruismo...
Con un estilo claro y no exento de humor, Alonso nos guía por algunos de los episodios de la investigación de la mente humana y su soporte orgánico, el cerebro, del que dice en la presentación:

"En él residen nuestro pasado, nuestra memoria, nuestro presente, nuestra personalidad, ideas y sentimientos, y nuestro futuro, nuestros proyectos, nuestros objetivos, nuestros sueños..."

Divulgación científica de calidad que consiguió el Premio Prisma de los Museos Científicos Coruñeses al mejor libro de divulgación científica el año 2011.

La nariz de Charles Darwin y otras historias de la neurociencia
Autor: José Ramón Alonso
Editorial Almuzara, Córdoba 2013
ISBN: 978-84-15139-85-0

martes, 23 de abril de 2013

Qué cosa más sorprendente es un libro

Día del libro, una buena ocasión para ver esta breve grabación del gran divulgador Carl Sagan:



"La escritura es, tal vez, el más grande de los inventos humanos".

Y ya puestos, una recomendación de lectura: Cosmos, del mismo Sagan. Mucho más allá de la ciencia, un libro profundamente cultural: creo que no hay tema que interese a la humanidad que no aparezca en alguna de sus páginas. Y además su lectura es una gozada.