lunes, 19 de abril de 2010

¿Y si la homeopatía funciona?


En la revista Merindad, en la que habitualmente colaboro, un paisano mío ha tratado de convencer a los lectores, en nada menos que tres entregas, de que la homeopatía funciona. No es cuestión de encajar aquí semejante documento pero se puede resumir en lo siguiente: que hay una enorme cifra de usuarios a los que le va de maravilla, que en Francia y Alemania forma parte de los Servicios de Salud, y sobre todo que las últimas investigaciones en mecánica cuántica apuntan a esa bobada de la "memoria del agua" (la de cosas que explica con la mecánica cuántica gente que no tiene ni idea de qué es eso de la mecánica cuántica). No he podido resistirlo, así que aprovechando la apelación a esta increíble facultad del agua, e inspirado por el cartelito que acompaña al post, he enviado (ya se ha publicado) la siguiente carta al director:
A lo largo de tres entregas ha tratado de mostrarnos porqué la homeopatía funciona, labor imposible porque, a pesar de toda la palabrería empleada y de las alusiones a fenómenos como la física cuántica, hay un hecho absolutamente innegable: jamás se ha podido demostrar, más allá de la falacia del “a mí me funciona”, que lo haga mejor que un placebo.
De cualquier manera, si realmente el agua se comportara como dice, tras miles de millones de años de ciclos hidrológicos formando sucesivamente ríos, mares, nubes y lluvias, y siendo el componente fundamental no sólo de las células de todos seres vivos, y muertos , sino también de sangres, orinas, espermas, mocos y salivas y demás fluidos biológicos, y de arrastrar heces fecales, y de soportar las disoluciones de contaminantes orgánicos e inorgánicos, artificiales y naturales, entonces tendríamos que llegar a la conclusión de que es precisamente el agua, con su extraordinaria memoria e instantánea capacidad de comunicación, con su misteriosa estructura química, la causante de todas las enfermedades que asolan al ser humano, produciendo los desequilibrios de las energías cósmicas que nos dejan postrados en la cama. Porque cada vez que tomamos un sorbo de agua, nos tragamos una molécula que recuerda aquella tarde del Cretácico en que un templado lago recibió las deposiciones de un velocirraptor mareado, y otra que rememora su tránsito por la uretra de Gengis Khan antes de salpicar la estepa asiática.
Imagen vía Hell's news stand. Texto: Si el agua tiene memoria, entonces la homeopatía está llena de mierda. Homeopatía: mierda y azúcar.

7 comentarios:

  1. Es curiosa la "memoria" del agua, porque tampoco recuerda que formó parte de alguno de los venenos usados por Lucrecia Borgia, o del sudor de un moribundo de peste bubónica del siglo XIV, o de una vomitona de Aníbal Barca, etc. Y así podríamos seguir párrafos y párrafos.
    Con esta capacidad de memoria selectiva que parece poseer el agua no sé como todavía no se usa para curar el Alzheimer, un par de tragos todos los días y ni rastro de la enfermedad. En fín...
    Muy buena tu carta por cierto.

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  2. Todas las memorias se pueden borrar para sobreescribir en ellas. Es obvio que la memoria del agua no trasciende la evaporación, cada vez que el agua se evapora es como formatear tu memoria USB.

    La anterior sería lo que yo diría si estuviera a favor de la homeopatía. En algún lado e escuchado esa falacia.

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  3. Yo creo que si funciona, pero solo tienes tambien las pulseras power balance. O tienes todo el pack o por separado nada. :)

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  4. Buenísimo!, no paro de reir.....pero, y la memoria del etanol, ¿será posible que cuando tome un cubata me inspire el genio de Poe que tantos tomó en Baltimore???....

    Acabo de descubrir tu blog...enhorabuena, muy currao

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  5. Con permiso de la alcohol deshidrogenasa, of course :D

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  6. Evidentemente el que escribe no es un científico, para intentar serlo tendría que nacer de nuevo :)

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